Una bitácora convierte las sesiones de práctica en información que puedes revisar y utilizar para mejorar hábitos.
Registra la fecha, el mercado, el marco temporal, la idea planteada, el riesgo estimado y las razones para entrar o no entrar.
Incluye capturas de pantalla y notas sobre el contexto; una imagen aislada del resultado no suele explicar una decisión.
Distingue errores de proceso de resultados desfavorables. Una decisión bien documentada puede terminar en pérdida, y una decisión improvisada puede terminar en ganancia.
Revisa las anotaciones semanalmente. Busca patrones de disciplina, ejecución y consistencia de criterios, no solo cifras de rendimiento.
La bitácora es una herramienta educativa y no garantiza resultados financieros.